sábado, 2 de noviembre de 2013

CUIDADO DE LA SALUD MENTAL EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA






Salud Mental en los equipos de respuesta

La atención psicosocial a miembros de los equipos de respuesta, socorristas, rescatistas, voluntarios y personal de ayuda humanitaria.
Este concepto es de “vulnerabilidad universal”, desarrollado por Jeffrey Mitchell, sostiene que no existe ningún tipo de entrenamiento o preparación previa que pueda eliminar completamente la posibilidad de que una persona que trabaja con victimas primarias, sea afectada por el trastorno por estrés post-traumático (síndrome de la compasión) .Las personas que realizan este tipo de trabajo (ya sea por largo tiempo o por una sola experiencia) son vulnerables por las situaciones vividas.
De acuerdo al National Center for PTSD (USA), uno de cada tres socorristas llegan a presentar algunos o todos los síntomas de estrés que se mencionan a continuación:


   Disociación: Sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de la realidad, sentirse aturdido, fuera de uno mismo, como en un sueño. No poder recordar aspectos importantes del trauma.
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  Re-experimentación del acontecimiento traumático  :  Recuerdos recurrentes e intrusos ,pesadillas, flash backs (revivir el acontecimiento)

- Intento de evitar estímulos asociados al traumatismo: Esfuerzo para evitar caer en pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, situaciones, lugares o personas que recuerden el acontecimiento.
-        
    Disminución de la capacidad de respuesta al mundo exterior : Incapacidad de sentir emociones ,especialmente las que hacen referencia a la intimidad ,ternura y sexualidad. Sensación de alejamiento de los demás.
-    Aumento de la activación: Hipervigilancia, irritabilidad o ataques de ira y dificultades para conciliar o mantener el sueño.
-        
     Ansiedad significativa, que puede acompañarse de preocuparse paralizante, impotencia extrema, obsesiones y/o compulsiones.
-       
     Depresión marcada : Baja autoestima ,pérdida de la esperanza, motivaciones o de propósitos en la vida.
También es probable que el personal socorrista, rescatista, de la defensa civil y grupos de voluntarios al terminar sus labores en la emergencia experimenten algunas dificultades al regresar a su vida cotidiana. Estas no deben ser consideradas necesariamente, como síntomas o expresión de enfermedad y requerirán, sobre todo de apoyo y acompañamiento familiar y social. Algunos ejemplos, son:

·      Dificultad para reintegrarse a su hogar y/o conflictos con miembros de la familia.
·      Tristeza y/o cambios repentinos del humor.
·      Deseo de mantener contacto con otros compañeros o compañeras o victimas del desastre.
·   Sentimientos de inquietud ,desilusión ,aburrimiento y /o frustración al volver a su trabajo rutinario
·    Irritación o enojo, sobre todo si considera que no se le reconoce adecuadamente el trabajo realizado durante el desastre.
·  Sentimientos de distanciamiento o aislamiento de las personas (miembros de la familia ,compañeros de trabajo o amigos)
·      Conflictos con algunos compañeros del trabajo
Factores de riesgo que incrementan la probabilidad de sufrir trastornos psíquicos
·    El proceso de selección del personal no ha sido riguroso por lo que pueden incluirse personas sin condiciones para desarrollar este tipo de trabajo.
·      No han sido preparados o entrenados debidamente.
·   Exposición simultanea a otros traumas o situaciones estresantes recientes como divorcios, conflictos hogareños, etc.
·  Exposición prolongada durante la emergencia a situaciones de estrés o vivencias de experiencias muy traumáticas
·      Confrontación con aspectos éticos y la resolución de dilemas
·    Tendencias a perder el limite en el alcance de las soluciones (el rol de ayuda implica en la situación de emergencia grandes demandas)
·   Problemas organizacionales como: rigidez en las reglas y limites, elevadas demandas laborales (extensión de tiempos de trabajo, tareas complejas o de riesgo, informes, etc.).
Los equipos o profesionales de salud mental puedes y deben jugar un importante papel en la atención de los miembros de equipos de respuesta. Pueden observar el funcionamiento de os trabajadores, darles soporte, ofrecer atención especializadas si se requiere y avisar a los lideres o tomadores de decisiones sobre el nivel de fatiga ,así como de las reacciones de frustración o de fracaso.



Señales de afectación psicológica en el personal de los

 equipos de respuesta (5 )






Actividades preventivas

El personal profesional especializado en salud mental que realice intervenciones psicosociales con los integrantes de los equipos de primera respuesta debe, en la medida de lo posible, pertenecer a sus filas y conocer internamente las características de su trabajo (3).
A continuación, se propone una serie de actividades para prevenir los efectos negativos del trabajo de los equipos de respuesta:

• Debe existir una cuidadosa selección de los postulantes a integrarse a los equipos de respuesta, con especial énfasis en el descarte de personas con trastornos de personalidad.
• Definir perfiles para cada tipo de especialidad o labor en el trabajo de respuesta, como son las labores de rescate, atención de salud, combate de incendios, manejo de materiales peligrosos y trabajo humanitario en emergencias complejas, entre otros, con la finalidad de poder designar al personal más idóneo para cada tipo de tarea.
• Pautar, como rutina anual, un proceso de evaluación en salud mental con la finalidad de identificar de manera oportuna el agotamiento emocional, los síntomas de estrés postraumático y otros trastornos psíquicos.


• Establecer anualmente actividades de prevención del estrés ocupacional y autocuidado de la salud mental orientado, diseñando y difundiendo materiales educativos de fácil lectura y comprensión.
• Incluir en las acciones de protección de la salud mental una amplia gama de trabajadores; un ejemplo puede ser el personal que se desempeña en las centrales telefónicas de emergencias.
• Extender los cuidados de la salud mental a las familias de los integrantes de los equipos de respuesta, con la finalidad de prevenir la violencia y otros conflictos familiares, así como para involucrarlas en el conocimiento del trabajo que realizan estos equipos y el estrés al cual están sujetos.
• Los programas de capacitación y entrenamiento deben evaluar la capacidad de los participantes para trabajar bajo presión, realizar labores en equipo, tolerar la frustración y manejar el miedo.
• Incluir temas relacionados con el autocuidado de la salud mental, en los contenidos temáticos.
• Enseñar a reconocer las reacciones psicológicas que requieren una acción correctiva inmediata, con la finalidad de dar el apoyo necesario en forma oportuna.
• Preparar un grupo de intervención en crisis conformado por personal con experiencia, que se encargará de dar la información a la familia, cuando un integrante de los equipos de respuesta resulte lesionado o fallezca en cumplimiento del servicio.


Alimentación

La alimentación para el personal involucrado en una misión prolongada debe ser de gran interés para los directivos de los equipos de respuesta, si desean tener al personal activo y funcionando.
Sugerencias
• Durante los períodos de estrés agudo o crónico, las fuentes de vitaminas y sales minerales en los alimentos pueden resultar insuficientes, por lo que se hace recomendable la ingestión de cantidades adicionales de vitaminas B y C.

• Se recomienda la ingestión periódica de líquidos, en especial, los que contengan electrolitos o jugos naturales, que pueden llevarse en cantimploras o termos.

• El personal de emergencias no necesita alimentos ricos en azúcares. Existe una tendencia a dar caramelos, dulces, gaseosas y chocolates a los trabajadores de emergencia, con la falsa creencia de que esto ayuda a reponer energías. Se recomienda su sustitución por frutas.
• La cafeína puede aumentar el ritmo cardiaco, elevar la presión sanguínea y provocar una mayor demanda de oxígeno; su consumo excesivo puede causar dolores de cabeza, diarrea, inquietud, arritmia cardiaca, nerviosismo, irritabilidad e insomnio. Cualquier cantidad de cafeína mayor de 250 mg por día se considera excesiva y casi siempre ocasiona efectos negativos; algunas personas reaccionan negativamente a la cafeína a dosis menores. Se debe tener presente que cada taza contiene aproximadamente 110 mg de cafeína; a esta cantidad se agregan otras cantidades obtenidas de otras fuentes, como el chocolate, el té y las bebidas de cola. Se recomienda reducir o evitar el consumo de café, té, bebidas de cola o chocolate; es mejor sustituirlos por agua mineral, jugo de frutas o leche, sales hidratantes y electrolitos por vía oral.

• Las grasas no son una buena fuente de energía en situaciones de emergencia en la cuales el personal de respuesta está sometido, frecuentemente, a una elevada actividad física, ya que las grasas necesitan tomar oxígeno del cuerpo para poder desdoblarse.

• Es recomendable una alimentación alta en calorías con productos no perecederos, como frutas secas, avellanas, granos, nueces, etc.

• Recordar que, en una situación de estrés, la digestión se hace lenta por la redistribución de la sangre hacia los músculos y el cerebro; por consiguiente, una comida difícil de digerir o muy abundante puede traer problemas.
• Evitar el consumo de alcohol.




Actividad física

• Practicado como medida preventiva contra el estrés, el ejercicio físico exige cierta regularidad; 30 minutos, tres veces por semana, aportan efectos beneficiosos.
• Después de un periodo de servicio, no es recomendable dormir de inmediato; debería hacerse un poco de ejercicio físico antes.
• La actividad física metaboliza los subproductos de la reacción de estrés, los cuales, de otro modo, podrían ser nocivos (1).
• Sustancias como la noradrenalina hacen más vulnerable a la persona con respecto a las emociones negativas, como el miedo y la cólera; la actividad física ayuda a su metabolismo.

Pautas para el cuidado de la salud mental al retornar a las acciones rutinarias.
-        Las técnicas de relajación, el manejo de la respiración profunda y la meditación ayudan en el proceso de recuperación y de retorno a la actividad rutinaria a la vida habitual; sin embargo ,no se recomiendan cuando el persona tiene que continuar en las labores humanitarias o de recate en poco tiempo.

• Involucrar a la familia contribuye a prevenir los conflictos en su interior; muchas personas guardan, por años, profundos resentimientos porque sus padres, hijos o parejas no les dedicaron tiempo, no les escucharon sus problemas o, simplemente, viven con el temor de que algo malo les pueda pasar en sus misiones humanitarias. La familia debe saber cuáles son las exigencias y las consecuencias sobre la salud física y mental del trabajo que realizan; así mismo, debe motivarse a las familias para que se conozcan entre sí y sean capaces de darse apoyo mutuo.
• Evitar el consumo de alcohol; si bien sus efectos iniciales son estimulantes, el efecto final es depresor y puede provocar la evocación masiva de recuerdos desagradables con el consiguiente malestar psicológico.
• Escribir relatos de los acontecimientos les ayuda a algunas personas a revalorar lo sucedido y darle un sentido a las labores que realizaron, y se convierte en una oportunidad para que expresen sus sentimientos al respecto.



Recomendaciones para los líderes de los equipos

 de respuesta


Los líderes o personas con responsabilidades en los equipos de respuesta deben tener presente las siguientes recomendaciones, con la finalidad de facilitar el trabajo, mantener la motivación y la moral, así como para cuidar la salud mental de sus subordinados y compañeros de tareas:

• El reconocimiento público y oportuno por el esfuerzo desplegado es muy importante para mantener la autoestima y la confianza del personal.

• Asegurar un mínimo de condiciones en el trabajo, como facilidades de servicios higiénicos, alimentación apropiada y oportuna, agua potable, un lugar de descanso lejos de la escena del desastre y establecer horarios de trabajo.

• No permitir que el personal retorne a su rutina diaria sin antes haber pasado por un proceso de apoyo psicológico, que consiste básicamente en dar la oportunidad para que puedan expresar libremente sus sentimientos, lo que piensan sobre lo ocurrido, las acciones que se han realizado y qué es lo que más les ha afectado en la labor realizada; así mismo, se les debe instruir sobre los posibles síntomas que pueden experimentar en los días subsiguientes y otras recomendaciones (por ejemplo, alimentación, ejercicios, etc.). Esta atención puede realizarla el personal de salud mental asignado al equipo de respuesta.

• En caso de que algún integrante de los equipos de respuesta sufra una lesión importante, debe ser atendido y evacuado inmediatamente. Su permanencia prolongada en el terreno de trabajo tiende a desmoralizar al resto de los integrantes.

• En caso de un incidente que involucre a un integrante de los equipos de respuesta, evite que la familia se entere por la prensa u otras vías alternas; debe movilizarse un grupo de intervención en crisis para informar y atender a la familia.

• Cuando no es posible rotar al personal porque la situación no lo permite, una estrategia alterna es la de reasignarlo a tareas diferentes. Esto facilita que se rompa la visión en túnel que frecuentemente acompaña a un estrés prolongado, que se presenta por el trabajo agotador.
• Se debe tener presente que los líderes también pueden afectarse emocionalmente. Un líder agotado puede fracasar en su labor de dirección.

Conclusiones

- Por las condiciones propias del trabajo que se realiza en situaciones de desastres y emergencia, todos los trabajadores de los equipos de respuesta se afectan psicológicamente en mayor o menor medida.

-    La habilidad del personal disminuye por la fatiga y se comienza a cometer errores que pueden ser fatales.
- Los integrantes de los equipos de respuesta deben ayudarse entre sí a reconocer sentimientos de tristeza, duelo, agotamiento, etc.

-    Los trabajadores deben ser rotados en sus tareas para evitar la exposición prolongada al estrés.
-   El regreso al trabajo y a la vida familiar puede resultar difícil después de un desastre.

 Los equipos y profesionales de salud mental deben priorizar entre sus tareas la asistencia a los miembrosde los equipos de respuesta.

-     El ejercicio físico, practicado de manera regular, es una eficaz medida preventiva contra el estrés y aporta efectos beneficiosos.

-      La alimentación para el personal involucrado en una misión prolongada debe ser de gran interés para los directivos de los equipos de respuesta, si desean tener al personal activo y funcionando.









INTERVENCIONES PSICOLÓGICAS EN DESASTRES



Intervención Psicológica según los niveles de Prevención

El Ejército Español viene realizando misiones de paz (El Salvador, Kurdistán, Bosnia, etc.) desde tiempo atrás. Progresivamente a sus fuerzas de intervención se han ido incorporando equipos de Psicólogos Militares. Fue con motivo de la Misión de Paz en Bosnia Herzegovina en 1993, cuando esta incorporación se produce de hecho, desde entonces numerosos psicólogos se han desplazado a tierras de la Ex-Yugoeslavia para participar en dicha misión, desarrollando el siguiente modelo aplicado:

Prevencion Primaria
Reducir la incidencia de los trastornos mentales, mejoramiento de la moral y cohesión de las Tropas, mediante la instrucción, el adiestramiento, el mantenimiento de la disciplina, etc.
- Valoración de la capacidad psíquica para la condición Militar (adaptación al régimen de vida militar, falta de la eficiencia psicofísica permanente, inmadurez, inestabilidad, disposición depresiva del ánimo, etc).).
- Instrucción Militar en Territorio Nacional.
- Instrucción en Zona de Operaciones.
- Entrega al personal que se desplaza a las misiones especiales, de la "guía sobre normas higiénico-sanitarias".
- Trabajo con las familias de los miembros de las agrupaciones (conferencias, formas de explicar a los niños la misión de los padres, etc.)..
- Activación de los canales de comunicación en sus diferentes niveles.
- Tiempo de ocio (organización del tiempo libre).
- Estudio del nivel de moral en Tropa y Mandos (estudio longitudinal).
- Técnicas de Mando.
- Adiestramiento de grupos de riesgo (TEDAX-Desactivadores, Policía Militar, etc.).
- Instrucción sobre campos de minas (trabajo especial con la población infantil).

Prevencion Secundaria
Reducir los efectos debilitantes de las crisis, intervención en crisis, primer apoyo terapéutico centrado en el suceso traumático, dirigido a las víctimas del suceso y sus familiares, inmediatamente después del suceso.
- Asistencia psicológica en campaña (reacción de estrés en combate, crisis de angustia, accidentes, aparición de los primeros síntomas de estrés postraumático,etc).
- Intervención en crisis en Zona de Operaciones.
- Intervención con familiares en Territorio Nacional.
- Intervención ambiental, organizacional, tiempo libre, comunicaciones, etc (modificaciones necesarias tras los sucesos).
- Campos de minas: atención a las víctimas.

Prevencion Terciaria
Reparar el daño hecho por una crisis no resuelta, psicoterapia a largo plazo, reentrenamiento psicosocial, etc.
- Regreso a territorio nacional ("riesgos de fin de misión").
- Reincorporación a Unidades Orgánicas.
- Atención a los casos clínicos que han desarrollado cuadros psicopatológicos.
- Intervención en campos de refugiados.
- Campaña de prevención de riesgos sobre campos de minas indiscriminados, especialmente dirigido a niños.
- Apoyo a la educación para la población infantil (entrega de material escolar).
- Entrega de material deportivo a niños, compra de bicicletas para el transporte personal.
- Formación sobre agricultura como futuro laboral y de supervivencia en una población que se ha quedado sin medios básicos de subsistencia.
- Reconstrucción de un país de posguerra (construcciones, educación, etc.).

Modelo de "IntervenciÓn en Crisis" en el Ámbito Militar
Consideraciones generales para la intervencion, con personal no especializado

A continuación se exponen una serie de consideraciones, a tener en cuenta, durante los primeros momentos que suceden a una situación de crisis, durante la cual la intervención de los equipos de salvamento, sanitarios, etc, ha de servir para reducir los efectos "traumáticos" que se puedan producir.
Es decir que la actuación de cualquier sujeto en el escenario de la crisis, ha de conseguir mitigar o modular las consecuencias del suceso y para conseguir estos objetivos, se ha de procurar tomar medidas eficaces en lo que afecte a los aspectos físicos, psíquicos y sociales de las posibles víctimas.
Prioritariamente se procurará estabilizar el equilibrio físico del o los afectados, atendiendo a las medidas urgentes de auxilio, acompañando esto con medidas de apoyo psicosocial.

En este apartado nos vamos a ocupar de los aspectos psicológicos de la crisis, comenzando por una serie de recomendaciones básicas, que son válidas para todo el personal de apoyo o ayuda que acude al lugar del suceso para atender a las posibles víctimas:

- Dejar llorar: (Permitir la expresión de emociones).
- Dar café o té caliente (en general bebidas calientes).
- Llevar mantas (a pesar de haber temperaturas elevadas).
- Contacto físico (abrazar, dar la mano, etc).
Otras consideraciones importantes a tener en cuenta en el lugar del suceso.
- Aleccionar al personal sanitario y de urgencia, sobre las formas de interactuación con las posibles víctimas y familiares (víctimas secundarias):
- Lenguaje los menos drástico posible, evitando expresiones que hagan referencia al diagnóstico del herido.
- Dar mensajes de apoyo y aliento a los afectados, con la intención de influir en su estado de ánimo (siempre dentro de la realidad que se vive).
- Intentar sosegar y tranquilizar a los heridos antes de intervenir.
- Procurar apartar al personal que momentáneamente se vean superados por la situación.
- Evitar en la medida de lo posible signos externos de alarma alrededor de los heridos (sirenas, gritos, etc.).
- Tranquilizar a los afectados sobre el estado de los otros heridos (al menos en los primeros momentos de confusión).
- Tranquilizar a los afectados sobre el control de elementos superfluos a su seguridad personal (objetos de valor, vehículos, perros, etc).
- Evitar dar rienda suelta a los signos de ansiedad durante la intervención, puesto que actuará como reforzante de la propia ansiedad de los heridos.
- Procurar un ámbito de expresión de los temores, ansiedades, etc, vividas durante las intervenciones, para que el personal sanitario tenga la oportunidad de canalizar estas emociones, evitando su interiorización. Posibilitar mediante dinámicas de grupo, círculos de expresión, el poder exponer los sentimientos vividos, discutirlos y a su vez intentar frenar los pensamientos irracionales de culpabilidad (posterior a la crisis).

Otras estrategias generales de actuacion en crisis
- Hacer hincapié en que el sujeto que va a intervenir se vaya preparando mentalmente la escena, antes de acudir a esta.
- Formular un plan de acción tentativo.
- Al tomar contacto con la escena de la crisis, debe en primer lugar observar y buscar la seguridad (evitar convertirse en una nueva víctima e impedir que aumenten los daños de los afectados).
- Controlar objetos contundentes.
- Separar a las personas de las ventanas.
- Si existe tensión por discusiones o enfrentamientos, intentar infundir calma y serenidad (representar un elemento de autoridad no hostil).
- Evitar ser demasiado blando o cruel.
- Mostrar comprensión (empatía).
- Modelar la conducta tranquilizante (la persona alterada mide sus sentimientos por la forma en que reaccionan los otros).
- Estimular que se hable (a pesar del llanto, gritos, etc.).
- Usar la distracción (para romper la focalización).
- En ocasiones es necesario hacerse escuchar alzando la voz, dar un golpe seco en un objeto, etc. (golpear una chapa por ejemplo).

"Intervencion en crisis" por el personal especializado

Basándonos en el modelo de Karl Slaikeu "Intervención en crisis", exponemos las líneas a seguir en la intervención psicológica:
- Inmediatez: en cuanto aparezcan los síntomas.
- Proximidad : lo más cerca que sea posible al lugar del suceso.
- Expectativa: ayudar al afectado para que comprenda que vive una reacción normal a un suceso irregular.
- Simplicidad: métodos terapéuticos breves y sencillos.
El cuadro psicopatológico más común, vivido como reacción a una situación de catástrofe, es el estrés postraumático (trastorno por. F43.1-DSM IV), siendo los síntomas más característicos: la rexperimentación del acontecimiento traumático, una reducción de la capacidad de respuesta frente al mundo exterior o una reducción de la implicación en el, unido a una gran variedad de síntomas vegetativos, disfóricos y cognitivos. Aparentemente, el trastorno es más grave y más duradero cuando el factor estresante es de origen humano.
Como sintomatología asociada es fácil encontrar síntomas de ansiedad y depresión, incluso algunos casos son diagnosticados como trastorno depresivo o ansioso. Hay una irritabilidad aumentada que puede asociarse a explosiones esporádicas o impredecibles de conducta agresiva bajo la presión de provocaciones mínimas o incluso sin ellas,
La incapacitación puede ser ligera o afectar prácticamente a todos los aspectos de su vida. La evitación fóbica de las situaciones o actividades que recuerdan o simbolizan el traumatismo original, dando lugar a una incapacitación laboral o recreativa. Además la anestesia emocional puede interferir en la vida familiar o de pareja.

Tratamiento del estrés postraumático
- Sentido de inmediatez, relacionado con la crisis circunstancial, suministrar intervenciones para tratar lo que ahora pasó y a su vez diagnosticar las necesidades que requerirán atención más adelante.
- Las diferentes categorías de las crisis circunstanciales agudizan uno o más aspectos críticos: muertes, mutilaciones, heridas, pérdidas materiales, etc.).
- Por lo tanto es necesario que en cada una de las crisis circunstanciales atendamos a los cuatro niveles de sistema: individuo, familia, comunidad y sociedad.
- Adaptación inmediata a las circunstancias de la crisis. Instrucción a grupos de salvamento, sanitarios, coterapeutas, etc.
Poner atención a lo que las víctimas quieren, dicen y necesitan, además de atender a lo que podrían necesitar o querer. Procurarse la aceptación de las víctimas como predictor de éxito en la intervención,
Principios clínicos:
a) Duración:
A corto plazo, siendo una terapia limitada en el tiempo. Es importante reintegrar cuanto antes al sujeto a su nivel de actividad normal (dar expectativas de volver a incorporarse a su Unidad). Lo ideal es un máximo de seis semanas. la ventaja de este corto espacio de tiempo es que permitimos al paciente crecer a través de una crisis, al asistirlo y ayudarlo para que domine la situación y se encamine hacia la reorganización de una situación desorganizada.
b) Objetivos:
Conseguir que el individuo recobre su nivel de actuación anterior a la crisis. Sería el conseguir que la persona recupera la capacidad para afrontar la situación. En general se piensa que nunca se volverá al mismo nivel anterior de funcionamiento, sino que al intentar resolver la crisis con buen resultado, la persona aprende nuevas formas de enfrentamiento, concluye conceptuando la vida de un modo distinto a como lo hacía antes de la crisis.
c) Evaluación:
La labor del clínico es determinar qué variables ambientales precipitaron la crisis, cuáles mantienen en la persona la desorganización, y las que puede movilizar para facilitar el cambio constructivo.
d) Ayudante activo de la conducta:
El terapeuta se convierte en participante activo para tener acceso a las dificultades, las necesidades inmediatas y movilizar los recursos de ayuda.

Pautas de apoyo ante cuadros psicopatologicos leves
Síntomatología de ansiedad:
- Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos.
- Aprensión.
- Tensión muscular.
- Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardia, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca, etc).
- Opresión o malestar torácico.
- Sensación de ahogo o falta de aliento.
- Nauseas.
- Escalofríos.
- Miedo a perder el control.

¿Cómo actuar ante los síntomas de ansiedad?:
- De forma colaboradora identifíquense los factores determinantes del problema (preguntas concretas, preguntar a otras personas, reconstrucción imaginaria del incidente, etc).
- Valoración psicológica del sujeto y la situación (quien participa, donde, cuando, qué le provoca estrés, cuando le ocurrió por última vez, etc.).
- Permitir al sujeto que cuente su historia, ayudándole a traducir los síntomas en términos de conducta.
- Ayudarle a diferenciar entre los factores modificables e inmodificables de la situación estresante.
- Haga que el sujeto participe en el autocontrol de los aspectos comunes de la situación estresante.
- Quien ayude a la persona ansiosa ha de procurar en todo momento guardar la calma.
- Evitar las actitudes de culpabilidad.
- No podemos cambiar un segundo del pasado por lo cual no sirve de nada inculpar a alguien por lo que ha hecho.
- Instarle a actuar por su cuenta y aceptar el riesgo.
- Prodigar elogios en cuanto haga algo bien.
- Si hemos de decirle algo que le avergüence se lo diremos sin público.
- No actuar gritándole ni atosigarle.
- Procurar no reforzar conductas de evitación de situaciones estresantes.
- Debemos mostrarnos razonadores, coherentes y consecuentes.
- Hacer sentir al sujeto que es escuchado, aceptado y apoyado.
Síntomas depresivos:
- Disminución de la atención y concentración.
- Pérdida de la confianza en sí mismo.
- Ideas de culpa de ser inútil.
- Perspectiva sombría del futuro.
- Trastornos del sueño.
- Trastornos de la alimentación.
- Ideas de autolesión o autoagresivas.
- Pérdida de interés por actividades que antes le eran placenteras.
- Inhibición psicomotora.
- Despertarse dos horas o más, antes de los normal.
- Pérdida de peso (5% o más en un mes).
¿Cómo comportarse con una persona deprimida?:
- En primer lugar recordar que tiene sentimiento de culpa por su enfermedad, por lo que hay que evitar expresiones como "¡debes poner de tu parte!".
- Conviene tener cuidado con darle consejos como "¡tómate unas vacaciones!" o que salga o se distraiga (puede ser negativo puesto que ha perdido la capacidad para enfrentarse a este tipo de situaciones).
- Es positivo detectar en el deprimido que vuelve a tener motivación por hacer cosas como salir, iniciar actividades, etc (aunque no llegue a ejecutarlas, es válido solamente el cambio de actitud).
- No se le debe mimar en exceso, ni por el contrario, mostrar una actitud de reproche por su situación.
- Es clave que se le escuche, que se sienta querido y ayudado.
- Hay que intentar que realice actividades que no le resulten un gran esfuerzo y de las que puede obtener un una alegría por su consecución y así sirvan para reforzar su Yo.
- Si toma medicación comprobar que sigue la pauta del médico.
- Es aconsejable evitar que tome decisiones importantes.
- Hay que recordarle en todo momento que es una situación pasajera y curable, que afecta a mucha gente.
- Consultar al psicólogo / psiquiatra.

CONCLUSIONES

- En resumen la idea aquí planteada es la posibilidad de trasladar el modelo de intervención Militar, a otros ámbitos de actuación, debido a la propia idiosincrasia de las catástrofes, las cuales tienen grandes rasgos en común. Por tanto el trabajo de los Psicólogos Militares desarrollado en misiones de paz, puede ser utilizado por otros colectivos, matizando las características propias de la situación de crisis concreta.
- En España se producen numerosas situaciones clasificadas como "catástrofes", ante lo cual se vienen desarrollando planes conjuntos de intervención coordinados por Protección Civil (Ministerio del Interior), Cruz Roja, autoridades civiles a nivel local o estatal, etc. Uno de los elementos clave al servicio de la sociedad Española son las Fuerzas Armadas, las cuales acuden como equipos de intervención a este tipo de situaciones (incendios, inundaciones, etc).
- Un modo de crear un sistema de actuación de urgencia para situaciones de crisis, podría ser la formación de "equipos virtuales de intervención", procedentes de diversos colectivos: Cruz Roja, Protección Civil, Sanidad, Militares, etc. Estos equipos deberían ser formados y especializados en este tipo de intervenciones, ganando en eficacia y tiempo, a la vez que economizando en riesgos.





MEDIDAS PSICOSOCIALES DE PREVENCIÓN DE DESASTRES EN 

AMÉRICA LATINA





A lo largo de la evolución de la humanidad, se han producido múltiples acontecimientos que por sus consecuencias destructivas, tanto a nivel material como personal, denominamos catástrofes, las cuales pueden tener un origen natural, biológico, social, etc. Este tipo de sucesos tienen antecedentes tanto en nuestra historia más lejana como en la reciente, porque desde tiempos remotos han tenido lugar epidemias, guerras, terremotos, etc. Ahora bien según avanzamos en el tiempo, los sucesos catastróficos de origen “humano” van cobrando cada vez más preponderancia, es decir proliferan con rapidez aquellas catástrofes en cuyo origen hallamos la intencionalidad humana como factor precipitante.
El término “apoyo psicosocial” se escucha muy comúnmente cuando suceden emergencias, especialmente cuando estas emergencias son de gran magnitud, y comprometen a una parte grande de la población.
Pero, nos preguntamos, ¿qué es realmente lo psicosocial?, qué significado tiene el concepto de lo “psicosocial” y ¿cuál es su relación con las emergencias?
  1. Qué es lo psicosocial
  2. Efectos psicosociales de las emergencias y desastres
  3. Atención psicosocial
  4. Características de la atención
  5. Conclusiones
  6. Bibliografía

Qué es lo psicosocial

Es asumido como un ambiente, contenedor y contenido de condiciones externas e internas de las comunidades y de los sujetos y que posibilitan o dificultan las relaciones con el medio en que estos interactúan.
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
Al referirnos a los aspectos psicosociales estamos abordando las particularidades del proceso salud – enfermedad mental con un mayor énfasis en el entorno social y sobre todo comunitario, donde s conjugan dos componentes básicos:
  • El componente psicológico, conformado por los pensamientos, las ideas, creencias, emociones  y comportamiento de las personas;
  • y el componente social, conformado por las relaciones personales y grupales, los grupos primarios sociales (familia, escuela), los elementos económicos, políticos, religiosos  y todas las manifestaciones culturales.

Efectos psicosociales de las emergencias y desastres

En situaciones de desastres y emergencias se producen diversos problemas a nivel individual, familiar, comunal y social, se produce un deterioro del tejido social, una pérdida de la estructura de la vida familiar y un incremento de los signos de sufrimiento psicológico, como la aflicción y el miedo, que pueden aumentar la morbilidad psiquiátrica y otros problemas sociales.
Según sea la magnitud del evento y demás factores, se estima que entre la tercera parte y la mitad de la población expuesta sufre alguna manifestación psicológica.
El impacto psicosocial de cualquier emergencia o desastre depende de los siguientes factores:1
  • La naturaleza del evento: los eventos inesperados, como un terremoto, los ocasionados por el hombre (conflictos armados), los que implican una situación de estrés prolongada (desplazamiento forzado) y los de afectación colectiva general producen mayor impacto en la población.
  • El entorno y las circunstancias: los desastres no escogen victimas, no afectan al azar.
  • Las características de la personalidad y la vulnerabilidad individual de los sobrevivientes, es decir, la capacidad de  las personas para afrontar situaciones críticas y eventos inesperados.
De acuerdo con estos planteamientos, en el escenario de las emergencias y desastres encontramos grupos de población más vulnerables que otras.
Estos grupos son: niños(as), mujeres, ancianos.
A nivel individual, la vulnerabilidad psicosocial  de las personas está determinada por los siguientes componentes:
  • Aptitud mental para soportar trauma
  • Concepto de sentido de vida (que significa la vida para mí)
  • Universo simbólico (cuales son mis creencias sobre el mundo)
  • Nivel de organización
  • Vínculos sociales (Familia, amigos, organizaciones comunales).

Atención psicosocial

Ante un desastre, como intervención psicosocial, dada la diversidad de necesidades que surgen se plantea una actuación multidisciplinar, es decir, configurar un equipo formado por psicólogos, trabajadores sociales, personal sanitario y otros que pudieran ser necesarios más puntualmente, como por ejemplo, la comunidad (como primer respondiente), representantes religiosos, profesores, líderes comunales y personas de la comunidad que puedan ser un referente de confianza para los otrosLa atención psicosocial busca aliviar o controlar los efectos del trauma y restablecer el equilibrio, evitando la revictimización, sus acciones deben implementarse ANTES, DURANTE y DESPUÉS de la emergencia. El objetivo central es facilitar y apoyar los procesos naturales de recuperación y prevenir que persistan o se agraven los síntomas, o que surjan enfermedades. Debe tener un enfoque comunitario, y estar basada en la identificación y el control de los riesgos específicos de las personas afectadas.
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
Los niveles y las modalidades de intervención pueden ser variados: psicológicos o sociales, individuales, familiares o grupales. En la fase delANTES, el apoyo psicosocial consiste en el desarrollo e implementación de las medidas de diseño e implantación de programas de prevención primaria dirigidos a tres colectivos, la población, los grupos de intervención y los psicólogos de catástrofes.
En los preparativos para la respuesta se recomienda disponer de un diagnóstico o análisis actualizado de la situación de salud mental Éste debe incluir un mapa de riesgos psicosociales y recursos de salud mental.
Ejemplo de las acciones a implementar:
  • Información riesgos generales en la zona.
  • Planes de emergencia comunales, sectoriales, oficiales
  • Medidas de autoprotección de la comunidad
  • Grupos de apoyo (Cruz Roja, Protección Civil, ejército, policía, iglesia)
  • Talleres y simulacros de manejo de duelo, situaciones de crisis individual y grupal, desarrollados con la comunidad.
En la fase del DURANTE, se produce la respuesta a la emergencia, esta respuesta se genera desde la comunidad misma y a través de las instituciones gubernamentales y de socorro. Se genera entonces, una intervención en crisis.
Una crisis es la respuesta a eventos peligrosos o amenazantes, y es vivida como un estado doloroso y de intenso sufrimiento. Es por esto que tiende a movilizar reacciones muy poderosas para ayudar al sujeto a aliviar su malestar y a recuperar el equilibrio o la situación que existía antes del inicio de la crisis. Si esto sucede, la crisis puede ser superada y además la persona aprende a emplear nuevas reacciones adaptativas que le pueden servir en el futuro. Además, es posible que al resolver la crisis, la persona madure a etapas superiores y se sienta con un mejor estado mental y emocional que el que tenía antes de la crisis.
Una respuesta oportuna  a la crisis implica llegar en el momento del desastre o por lo menos no mucho después. La intervención comprende tres aspectos:
  1. Coordinación del grupo de intervención psicosocial en el lugar de la catástrofe.
  2. Asesoramiento a las instituciones y responsables de la gestión de la emergencia
  3. La intervención psicosocial inmediata.
Los objetivos de esta intervención son:
  • Eliminar o disminuir la probabilidad de sufrir daños físicos o psicológicos.
  • Evitar o reducir el miedo y la aflicción
  • Atender los lesionados.
  • Contribuir con la atención psicológica de las personas.
Se realizan como primeras acciones:
  • Atención prioritaria a grupos más vulnerables (mujeres, niños, ancianos)
  • Realizar triaje de afectados en su estado mental
  • Identificar necesidades básicas (agua, alimentación, albergue).
  • Evaluar estado del sistema de salud.

Características de la atención

  • Cambia el entorno físico, social, individual y familiar.
  • El desastre se convierte en amenaza constante para la autonomía del individuo.
  • Las condiciones de atención no son convencionales: calle, parques, iglesias, escuelas, albergues, entre otros.
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
Fotos: Miguel Ángel Cardona Duque
En la fase del DESPUES, se genera e proceso de rehabilitación, de la comunidad, retornando al restablecimiento de los servicios públicos, de educación, atención en salud, y regreso (de ser posible) a su lugar de vivienda original.
A nivel individual, se hace imprescindible el establecimiento de una red de seguimiento y apoyo psicológico de las víctimas.

Conclusiones

Como resultado de la intervención psicosocial, se espera entonces que la comunidad y los individuos logren:
  • Facilitar la expresión de vivencias y emociones.
  • Disminuir el estrés proveniente de las amenazas psicológicas y las distorsiones cognitivas que pueden tener las víctimas.
  • Incrementar la organización cognitiva.
  • Activar la capacidad de afrontamiento.
  • Disminuir la sensación de anomalía o marginalidad.
  • Preparar para las posibles reacciones que puedan surgir en el futuro.


Referencias Bibliográficas

-     Zaccarelli M. (2009). Guía para práctica de Salud Mental en situaciones de desastres. Pan American Health Org

-     Pan American Health Org. (2009). Protección de la salud mental en situaciones de desastres y emergencias .Organización Panamericana de la Salud.




7 comentarios:

  1. El personal profesional especializado en salud mental que realice intervenciones psicosociales con los integrantes de los equipos de primera respuesta debe, en la medida de lo posible, pertenecer a sus filas y conocer internamente las características de su trabajo.

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  2. Los equipos de primera respuesta, son víctimas ocultas en las emergencias y desastres, y pueden manifestar una serie de reacciones físicas, emocionales, cognitivas, conductuales y de cambio de vida ante el estrés que estos eventos les causan.

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  3. LOS EQUIPOS DE RESPUESTA SON TAMBIÉN PARTE DE LA POBLACION VULNERABLE ENCUBIERTA, YA QUE COMO LOS AFECTADOS DEL DESASTRE ELLOS TAMBIEN VIVENCIAN LA SITUACION ALARMANTE Y TIENEN REACCIONES QUE HAY QUE TRATARLAS PARA EQUILIBRARLOS EMOCIONALMENTE.

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  4. Los equipos de primera respuesta también se afectan emocionalmente , llegan a tener un alto estrés; por lo cual tienen que analizar dedicando tiempo a ellos también ,tratando de tener en lo posible una vida mas saludable y cuidando su Salud Mental

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  5. Los líderes o personas con responsabilidades en los equipos de respuesta deben tener presente las siguientes recomendaciones, con la finalidad de facilitar el trabajo, mantener la motivación y la moral, así como para cuidar la salud mental de sus subordinados y compañeros de tareas

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  6. por supuesto claro que dicha exposision nos trae consecuencias pero es importante saber como contrarrestarlas

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  7. Es recomendable tomar estos datos acerca de los equipos de respuesta, pues como ya hemos visto y sabemos no solamente la población afectada sufre perdidas tanto material como emocional sino que los equipos de respuesta (grupo formado por personas de buena gana, valientes y que tienen interés de ayudar)además de ser profesionales en su rama. También saber que pasan situaciones difíciles como se mencionó y aun asi mantienen su labor para seguir progresando y ayudando a los demás.

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